Los últimos días de octubre en Alemania ya son muy fríos y la transición entre un verano frío y el invierno se hace muy rápida. Casi no se siente el paso del otoño. Sin embargo en medio de esta transición tuvimos dos semanas de cielo azul y temperaturas alrededor de 17°, algo completamente inusual por acá. Fue como una recarga de calor para los próximos meses que llegan.Así que aprovechamos con Luis para ir a salir a dar un paseo y conocer un parque en medio de la ciudad que se encuentra un poco escondido. Entre las calles Schleissheimer y Theresien, muy cerca de la transitada Dachauerstr. se encuentra un parque donde mamás van a caminar con sus coches, niños juegan y otros juegan basketball y práctican deporte.
No podría decir que es uno de los parques más lindos que hay, pero es agradable encontrar en este sitio de la ciudad un lugar verde para hacer una pausa y olvidarse que se está en la ciudad.
Alrededor del parque se encuentran también muchos cafés y restaurantes y las Pinacotecas se encuentran a diez minutos a pie.




